¿Por qué la ciencia, la tecnología y la innovación son importantes para un país como el Perú? La respuesta pareciera ser obvia, pero vale la pena reflexionar sobre el particular, especialmente con el objetivo de ampliar el consenso respecto a un asunto tan relevante en el futuro de nuestra nación.
Resulta necesario mejorar en esos ámbitos porque son herramientas imprescindibles que impulsarán el desarrollo nacional y contribuirán a solucionar los problemas más graves de la actualidad, así como a optimizar la calidad de vida de la población.
El salto hacia el bienestar que muchos países pobres lograron dar estuvo estrechamente vinculado con un avance firme en el campo de la ciencia, la tecnología y la innovación. Pensemos en algunas naciones asiáticas, por ejemplo, que en la primera mitad del siglo XX tenían una economía basada en la agricultura y grandes sectores de su población sumidos en la pobreza. No obstante, una notable apuesta por la ciencia y la innovación, así como mejoras relevantes en educación, les permitieron convertirse hoy en sociedades cuyo progreso asombra al mundo.
Asimismo, su importancia es más evidente si pensamos en que las vacunas contra el covid-19 se elaboraron en entornos con un desarrollo científico vasto y si tenemos en cuenta el apoyo del hombre en el conocimiento como base para la búsqueda de soluciones a los grandes problemas de nuestro tiempo, entre ellos el cambio climático.
A modo de conclusión, podemos señalar que toda nación en camino al desarrollo requiere de un mejor desempeño en ciencia, tecnología e innovación, pues ello contribuirá a generar conocimiento, un bien preciado en nuestros días, pero que en el futuro será todavía más clave.
Consciente de esa importancia, el gobierno que encabeza el presidente de la República, Pedro Castillo Terrones, propuso crear un ministerio de ciencia y tecnología cuya labor será promover el avance de tales campos en beneficio de nuestro país. Afortunadamente, la iniciativa legislativa planteada con tal fin recibió el miércoles pasado el respaldo contundente de la comisión dictaminadora del Congreso, por lo cual solo resta que el pleno lo ratifique para convertirse en una realidad.
Si bien algunas voces han criticado la iniciativa, afirmando que un nuevo ministerio solo incrementará la burocracia y elevará el gasto público, es conveniente recalcar que apostar por la ciencia, la tecnología y la innovación es una inversión que rendirá sus frutos en el mediano y largo plazo cuando el Perú logre avances importantes en la producción de conocimiento útil para el desarrollo nacional. Es destacable, además, que toda la comunidad científica nacional respalde esta iniciativa.
Por consiguiente, hacemos votos para que dentro de poco tiempo el nuevo ministerio de ciencia y tecnología sea por fin una realidad y contribuya de forma notable en la mejora de la calidad de vida de los peruanos y de todos los seres humanos.